La tecnología suele presentarse como una carrera por conocer la siguiente herramienta. Pero hay aprendizajes que no dependen de una versión ni de un lenguaje. Este texto reúne cinco ideas para pensar el trabajo cotidiano.
1. Entender antes de construir
Una buena pregunta puede ahorrar una semana de implementación. Antes de elegir una solución, conviene describir el problema con palabras que cualquier persona del equipo pueda entender.
2. Escribir para el siguiente lector
Las notas, los nombres claros y las decisiones documentadas son una forma de cuidado. El siguiente lector también puede ser uno mismo dentro de seis meses.
3. Preferir lo sencillo
Una solución pequeña que podemos explicar suele ser más fácil de mantener. La complejidad debería responder a una necesidad concreta.
4. Comprobar las suposiciones
Una prueba breve vale más que una intuición repetida con seguridad. Medir permite discutir sobre algo compartido.
5. Dejar espacio para aprender
Decir que no sabemos algo abre una conversación. Pedir ayuda a tiempo también es una habilidad.
Artículo de demostración; estos aprendizajes no representan una biografía del propietario.



